Ser actor o actriz no es solo una cuestión de técnica o talento, sino también de cómo te relacionas contigo mismo, con tus emociones y con tu propia historia. Cada artista tiene un recorrido único, una forma particular de sentir y crear, así como experiencias de vida que influyen directamente en su presencia escénica, su libertad expresiva y su bienestar personal.
Mi trabajo se basa en ofrecer un acompañamiento terapéutico individual y grupal, adaptado a las necesidades personales y profesionales de cada artista. A través de distintos enfoques, creo espacios seguros donde poder explorar emociones, gestionar bloqueos, fortalecer la autorregulación y desarrollar una conexión emocional saludable, que no solo favorezca el crecimiento personal, sino que potencie también la autenticidad y el desarrollo artístico.