¿Qué es la Terapia Integrativa con sensibilidad al trauma?
La terapia integrativa con especialidad en trauma es un enfoque psicológico que combina distintas herramientas terapéuticas —cognitivas, emocionales, corporales y creativas— para acompañar a la persona de manera completa y personalizada, con especial atención a experiencias traumáticas.
Este enfoque reconoce cómo el trauma puede afectar cuerpo, mente, emociones y relaciones, y busca crear un espacio seguro para explorar, procesar y liberar estas experiencias. La combinación de técnicas permite trabajar bloqueos, regular emociones, restaurar la confianza interna y favorecer la integración de la experiencia traumática, promoviendo bienestar y resiliencia.
En los actores y actrices, el trabajo con el cuerpo y las emociones es central: para interpretar, deben conectar profundamente con sensaciones, sentimientos y experiencias internas, incluso las más intensas o vulnerables. Esto puede activar recuerdos, emociones o tensiones no resueltas, especialmente si hay antecedentes de trauma.
El trauma se almacena tanto en la mente como en el cuerpo: puede manifestarse en tensión muscular, bloqueos expresivos, ansiedad, reacciones físicas inesperadas o dificultad para regular emociones. Por eso, al explorar emociones y encarnar personajes, un actor puede experimentar sensaciones traumáticas si no hay un acompañamiento seguro y consciente.
Trabajar con trauma de manera especializada permite:
- Reconocer y procesar emociones difíciles sin revivir el trauma de manera dañina.
- Liberar tensiones físicas y emocionales que interfieren con la expresividad y la presencia escénica.
- Mantener la distinción saludable entre la vida personal y los personajes.
- Potenciar la creatividad y la autenticidad desde un lugar seguro y sostenido.
En resumen, el cuerpo y las emociones son herramientas fundamentales del actor, pero también un canal a través del cual el trauma puede emerger; por eso, prestar atención a su manejo es esencial para cuidar el bienestar emocional y artístico.