Terapia integrativa
Paula Sanz y un actor trabajan con figuras sobre una mesa en una consulta, durante terapia integrativa con sensibilidad al trauma (Terapia Escénica).

¿Qué es la Terapia Integrativa con sensibilidad al trauma?

La terapia integrativa con especialidad en trauma es un enfoque psicológico que combina distintas herramientas terapéuticas —cognitivas, emocionales, corporales y creativas— para acompañar a la persona de manera completa y personalizada, con especial atención a experiencias traumáticas.

Este enfoque reconoce cómo el trauma puede afectar cuerpo, mente, emociones y relaciones, y busca crear un espacio seguro para explorar, procesar y liberar estas experiencias. La combinación de técnicas permite trabajar bloqueos, regular emociones, restaurar la confianza interna y favorecer la integración de la experiencia traumática, promoviendo bienestar y resiliencia.

En los actores y actrices, el trabajo con el cuerpo y las emociones es central: para interpretar, deben conectar profundamente con sensaciones, sentimientos y experiencias internas, incluso las más intensas o vulnerables. Esto puede activar recuerdos, emociones o tensiones no resueltas, especialmente si hay antecedentes de trauma.

Paula Sanz acompaña a un actor sentado en el suelo con la mano en el pecho, en un ejercicio de regulación corporal (terapia integrativa, Terapia Escénica).
Figuras simbólicas utilizadas como herramienta creativa en terapia integrativa con sensibilidad al trauma (Terapia Escénica).
Primer plano de una mano sobre el pecho de una mujer durante un ejercicio corporal de regulación emocional en terapia integrativa (Terapia Escénica).

El trauma se almacena tanto en la mente como en el cuerpo: puede manifestarse en tensión muscular, bloqueos expresivos, ansiedad, reacciones físicas inesperadas o dificultad para regular emociones. Por eso, al explorar emociones y encarnar personajes, un actor puede experimentar sensaciones traumáticas si no hay un acompañamiento seguro y consciente.

Trabajar con trauma de manera especializada permite:

  • Reconocer y procesar emociones difíciles sin revivir el trauma de manera dañina.
  • Liberar tensiones físicas y emocionales que interfieren con la expresividad y la presencia escénica.
  • Mantener la distinción saludable entre la vida personal y los personajes.
  • Potenciar la creatividad y la autenticidad desde un lugar seguro y sostenido.

En resumen, el cuerpo y las emociones son herramientas fundamentales del actor, pero también un canal a través del cual el trauma puede emerger; por eso, prestar atención a su manejo es esencial para cuidar el bienestar emocional y artístico.